Olor y sabor son las características imprescindibles
de un jamón exquisito.
Ignacio Carrasco, criador de cerdos ibéricos, cuida de su producto en la finca Los Vidales en Badajoz.
La tradición en el cerdo ibérico en su familia data de el año 1895, cuando su bisabuelo inició los primeros negocios familiares en el entorno de la elaboración de jamones y embutidos derivados de este animal.
Para una mayor calidad, en la finca Los Vidales se sigue un proceso exhaustivo para la crianza del cerdo ibérico.